Ayer tuve que llamar a mi amor, dejar mi orgullo colgado en la pared dejar que hablara mi corazón herido y mojado en llanto pedirle perdón. Nunca en la vida me imagine llorar y mucho menos por una mujer, pero es tan grande el amor que por ella siento que ni mi orgullo me pudo detener. (Seguir leyendo...)



0 comentarios:
Publicar un comentario