Frecuentemente antes de entrar a la redacción del periódico para el que trabajo como reportero grafico, me tomo un refrescante mabí de limón. Muchos de ustedes se sorprenderán, pero nada estoy preparado para comer y tomar lo que sea en las calles.
El asunto es que deje de tomar los 100% ameba-como les dice mi hijo mayor-a los jugos de naranjas que venden los haitianos en las calles. Ahora disfruto tomando un mabí donde Santo, quien desde hace muchos años tiene una “paletera” en las cercanías de los periódicos El Nacional, Hoy y El Día.
Pues he tenido que cambiar el sabor por los de jagua. La lata de limones ha subido tanto que el precio de uno es de RD$15 pesos, antes costaban 10.
El asunto es que deje de tomar los 100% ameba-como les dice mi hijo mayor-a los jugos de naranjas que venden los haitianos en las calles. Ahora disfruto tomando un mabí donde Santo, quien desde hace muchos años tiene una “paletera” en las cercanías de los periódicos El Nacional, Hoy y El Día.
Pues he tenido que cambiar el sabor por los de jagua. La lata de limones ha subido tanto que el precio de uno es de RD$15 pesos, antes costaban 10.




0 comentarios:
Publicar un comentario